Finalmente, y después de tantos meses de trabajo, el jueves llegó el momento de inaugurar la nueva marquesina del Maipo, la nueva iluminación del frente, la calle semi-peatonal y el “paseo de la fama”, con las estrellas con los nombres de tantas queridas figuras que  contribuyeron con su arte a hacer mejor nuestras vidas. Fue una gran fiesta, de la que participaron tanto las personas que pasaban por la calle como las que asistieron invitadas. Con la conducción experta de Martín Wullich,  el acto comenzó a las 17.45 con el desfile de los tambores y los personajes circenses que durante casi media hora entretuvieron a los paseantes que asombrados recorrían Esmeralda en ambos sentidos, muchos de los cuales iban quedándose frente  la puerta del teatro a sabiendas de que algo original estaba a punto de ocurrir, como ya lo sugerían las luces instaladas en la vereda de enfrente, el corralito armado con las pedanas doradas sobre la alfombra de mármol rojo y la presencia del Jefe de Sala  -Horacio “el Negro” Cortés –  y sus 5 acomodadores en la vereda, más las cámaras y fotógrafos que comenzaban a llegar junto a los invitados. A las 18.15 se prendieron las luces de todas las Estrellas del Paseo de la Fama, y entonces agradecí al Gobierno de la Ciudad la progresiva puesta en valor que fueron llevando a cabo con  la calle Esmeralda –tan distinta hoy a lo que era en 1994 y hasta hace muy poco cuando parecía Kosovo-  y también hicieron  uso de la palabra el   Ministro de Cultura  Hernán Lombardi y el Jefe de Gabinete  Horacio Rodríguez Larreta  quienes tuvieron amables y elogiosas palabras hacia la gestión que venimos llevando en el teatro desde hace ya más de 20 años. Inmediatamente después se descubrió la nueva marquesina, una réplica de la original de 1908, al tiempo que se iluminaba todo el frente del edificio, una lluvia de brillantes estrellas de papel metalizado caía sobre la gente que, agolpada en la calle,  miraba como desde los balcones del tercer piso se descolgaban los artistas del teatro Sanitario de Operaciones. Una vez finalizada la actuación de estos acróbatas aéreos, y desde esos mismos balcones, Guillermo Fernández cantó las estrofas del tango Maipo –el mismo que compuso Eduardo Arolas en 1918 y al que Elio Marchi le agregó una letra alusiva- Ivanna Rossi interpretó la canción de “Los Nardos” de la zarzuela Las Leandras y que formaba parte del espectáculo La CELIA y finalmente la sorpresa de la noche: la aparición del OGRO SHREK –corporizado por el actor Pablo Sultani bajo un espectacular maquillaje verde- que cantó una de las canciones de la comedia musical que se verá en el teatro a partir del 30 de junio. La frutilla de este magnífico postre: la salva de fuegos artificiales que durante más de cinco  minutos adornó todo el cielo del microcentro.
Así transcurrió esta velada maravillosa, en la que además disfrutamos de un cocktail en el que nos acompañaron nuestros nuevos socios Carla Calabrese y Enrique Piñeyro, Fanny Mandelbaum, Gustavo Lladós, Daniel Ambrosino y muchos otros periodistas ,  compañeros de trabajo, amigos y artistas entre los que se contaron personalidades como Laura Fidalgo, Eleonora Cassano, Diego Peretti, Raúl Lavié, Carla Peterson, Alejandro Paker, Osvaldo Santoro y muchos otros más que no pudieron venir pero nos enviaron hermosos mensajes de adhesión a través de nuestras cuentas de  facebook y Twitter. Todo esto reafirma mi premisa, que sigue siendo considerar a la emoción y a la alegría como dos de los principales mandatos que debemos tener en nuestra vida.

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