Se puede decir que la esquina de Nueva York y Mercedes, en la zona de Villa Devoto, siempre fue reconocida con un sólo nombre: la esquina de Pablos. Este símbolo de la gastronomía en el barrio hoy recibe un reconocimiento de la Legislatura Porteña por su 50° Aniversario.

«Que un proyecto familiar cumpla 50 años es algo quizás un poco inusual en la Argentina y sobre todo en un sector tan ligado a lo coyuntural. Un negocio de 50 años se puede lograr gracias a un equipo detrás con una visión a futuro, capacidad de adaptación constante y una idea de continuidad a largo plazo.”, comenta Pablo Fabián Mariani, dueño de “Pablos Restó & Confitería” y segunda generación de la familia fundadora.

Dicho reconocimiento y celebración se llevó a cabo en el Restó, de la mano de sus fundadores, la familia y amigos y contó con la participación de María Sol Méndez y Gimena Villafruela, Legisladoras Porteñas junto con Nicolás Ezequiel Mainieri, presidente de la Comuna 11, quienes hicieron entrega de la distinción a la familia Mariani, con la develación de una placa conmemorativa por sus 50 años. “Estamos muy contentos de brindar este reconocimiento. Hoy “Pablos” reivindica el amor y la dedicación, apostando al trabajo y a salir adelante siempre. “Pablos” es un ejemplo de perseverancia. Con más “Pablos” seguramente vamos a sacar a la Argentina adelante”, comentó Méndez.

Fundado en 1972, cuando en la zona solo había un kiosco de diarios y una calesita, Restó & Pastelería “Pablos” ha vivido a lo largo de estos años “hitos muy importantes, que han marcado la historia del negocio” señala Mariani. “La permanencia, es producto del esfuerzo y la convicción de un trabajo sostenido, unido a la profesionalidad y la capacidad para superar los momentos más adversos. Considero que innovar y ser creativos son elementos clave para ser competitivos dentro del sector”, agrega.

Algunos de los muchos representantes y testigos de estos 50 años son Lorenzo y Beto, pastelero y cocinero de Restó & Pastelería “Pablos” quienes desde el inicio son parte de esta historia. En las manos de Lorenzo está el secreto y la fórmula del éxito del Pan Dulce, que hoy es el mejor de Buenos Aires. Beto es cocinero y parte del equipo responsable de las pastas artesanales y los cucuruchos Pablos, entre otros platos, que hoy son marca registrada de la marca.

“Pablos”, como se llamó al inicio, fue un pionero en la zona, siendo hoy el promotor del surgimiento del polo gastronómico que se consolidó este año en Devoto. En sus palabras durante el encuentro, Mariani (hijo) ha destacado el papel fundamental de sus padres y fundadores, agradeciendo su visión, el trabajo incansable y por haber emprendido este sueño que ya atraviesa la tercera generación de la familia.

Actualmente al frente del negocio está Pablo Fabián Mariani – segunda generación de la familia fundadora – y Penélope Mariani, de 27 años – tercera generación – quienes hoy son los responsables de mantener la misma calidad que la marca tiene desde hace 50 años y que la diferencia a lo largo de toda su historia.

El lugar se caracteriza por su ambiente ejecutivo al mediodía, y un ambiente familiar durante la tarde y noche.

De cara al 2023, Restó & Pastelería “Pablos” tiene por delante nuevos proyectos a raíz de su crecimiento, con el objetivo de seguir expandiendo el modelo de negocio basado en 3 pilares fundamentales: la calidad de sus productos, sus platos iconicos y su capacidad de evolución, innovación y adaptación a las preferencias de los consumidores y el negocio gastronómico, que sostuvo siempre a lo largo de su trayectoria.

 

Los orígenes

“Pablos” nació como una confitería, de la mano de Pablo Mariani y su mujer, Josefina Spagnolo,primera generación de una familia italoargentina, quienes supieron ver en esa esquina algo especial y con una ubicación atractiva y diferente. El rol de Josefina en este proyecto fue fundamental. Fue una mujer emprendedora de la época. Con su vocación de trabajo, un perfil visionario y su ímpetu por crecer y superarse, supo ver en esa esquina de Devoto el futuro de su familia y las generaciones siguientes. Junto a Pablo Mariani, de un perfil más soñador, un marketinero nato y mejor relacionista público lograron formar un equipo que logró superar todas las expectativas.

Aquellos juegos de la Plaza Arenales, resultaron ser el escenario perfecto para que Pablo y Josefina proyectarán su negocio. Mientras ellos trabajaban podian ver a sus hijos jugar y así nació Confitería “Pablos”, que para ese momento resultó ser una de las mejores de Buenos Aires, donde las facturas artesanales, las tortas y los cucuruchos Pablos pasaron a ser la atracción del lugar.

En 1980, ya con el primer sueño cumplido, decidieron incorporar servicios de lunch y de catering para eventos, llegando a ser uno de los tres mejores catering de Buenos Aires. En muy poco tiempo empezaron a ser contratados para eventos de más de 1000 cubiertos en lugares icónicos como por ejemplo el Luna Park, entre otros; al punto de ser elegidos por el mismo Diego Armando Maradona para su casamiento, pero que la modestia de la familia Mariani prevaleció por sobre la oportunidad.

Con este crecimiento, Confitería & Catering “Pablos” pasa a ser liderado por un equipo de 3: Pablo, Josefina y su hijo mayor, Pablo. En el 2001 con el cambio en los hábitos y conductas del consumo gastronómico y el surgimiento de un consumidor más sibarita, se decide abrir como Restó & Pastelería “Pablos”, cuyo éxito superó todos los pronósticos más optimistas, hasta el día de hoy.

Durante su medio siglo, Restó & Pastelería “Pablos” logró transformarse para y por sus clientes, que lo definen por los cucuruchos de la infancia, el pan dulce de las fiestas y las pastas del domingo.

Propuestas para nuevas generaciones

A cargo de la cocina se encuentra Marcela Vázquez, como Chef Ejecutiva, con una propuesta de cocina de autor para paladares exigentes. Como parte de su larga formación, Vázquez tomó clases con Francis Mallmman y trabajó de la mano de Germán Martittegui. “La prioridad es mantener siempre la misma calidad de nuestras materias primas y nuestros platos, ya que en eso recae el diferencial y por lo que los clientes nos eligen”, comenta Vázquez. “Venir a comer a Pablos es disfrutar de platos típicos italianos, pero con un estilo propio y con un sabor único. Los platos no sólo son sabrosos, sino que buscamos que sean sanos y equilibrados”.

Hoy en día la cocina se destaca por sus pastas artesanales y su pastelería tradicional. Los platos más pedidos son los Ñoquis de Batata, los Sorrentinos de Osobuco y la Bondiola Braseada. En pastelería se los conoce por dos de sus productos más icónicos: los simbólicos Cucuruchos Pablos, un invento del fundador y con 3 generaciones de cucuruchos a medida que la familia fue sumándose al negocio – Cucuruchos tradicionales, azucarados y especiales de Oreo, Chocotorta & Nutella; y por su exquisito Pan Dulce, uno de los mejores de Buenos Aires.

Como novedad Restó & Pastelería “Restó” acaba de incorporar a su menú platos veganos, que se suman a los platos para celíacos, que ya existían desde hace tiempo. En sus 300 metros cuadrados, cuenta con un espacio para 110 comensales, con mesas en el interior y exterior y con una propuesta para cada momento del día.

 

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