Según expertos existe un fenómeno que afecta a nuestros sentidos y hace que no percibamos todo el sabor de las comidas en vuelo; ¿Es esto del todo cierto o es solo una excusa bien meditada de las compañías aéreas para brindar comidas de segunda mano?

LA HORA DE LA COMIDA EN VUELO

Realmente viajar es agradable, sin embargo el panorama cambia cuando tu trabajo depende de viajar y un avión se vuelve tan común como tomar el colectivo o el subte al salir de la oficina. Existen muchos oficios en lo que la prioridad de un negocio es el encuentro de personas en distintas partes del mundo.

Estas personas están obligadas a pasar parte todos sus días en un avión y el menú de sus respectivas aerolíneas se convierte en su comida diaria. Estos pasajeros manifiestan que la comida no es como de esperarse. Sea por costumbre o no, algo ocurre con los sabores de las comidas en vuelo. Se realizaron estudios para contrarrestar estos efectos en vuelo, pero por otro lado puede ser que las aerolíneas busquen achicar gastos y ofrecer un servicio más precario a la hora de la comida.

MENÚ DE AVIÓN

Las comidas en el avión normalmente manejan una especie de estándar el cual incluye una proteína (generalmente pollo), una ensalada sencilla la cual en la mayoría de los casos está basada en zanahoria, una pieza de pan, un pequeño postre, bebida y café (opcional). Este es un esquema que ha ido variando desde la aparición de estos menús de vuelo en 1936 como iniciativa de la aerolínea United Airlines.

Aunque las comidas a bordo de un avión suelen lucir sencillas, realmente su selección es un proceso complejo para la aerolínea, pues involucra costos extras. Por eso normalmente mientras más costosa es la aerolínea mejor es el menú que ofrece. Por otro lado están las condiciones de salubridad que deben prevalecer en un vuelo, porque es importante que nadie sufra una intoxicación alimentaria a metros de altura.

Aun así, las compañías de vuelo siempre buscan la forma de abaratar costos, y en ello se ve el menú de avión. ¿Es culpa de la aerolínea o existe otra razón?

EL SABOR DE UNA COMIDA DE AVIÓN

Un estudio reciente de científicos del Reino Unido publicado por la BBC de Londres afirma que la mayoría de las veces no se consigue ¨Sentir el Sabor¨ de las comidas ofrecidas en un vuelo. Lo insípido de los alimentos se debe al ruido que provoca la turbina del avión, lo cual de algún modo afecta al cerebro impidiendo a este captar por completo los sabores. Las compañías de catering para aviones intentan superar el problema sazonando cada vez más los platos, pero aun así los pasajeros saborean poco estos platillos.

“La evidencia apunta que este efecto se debe a dónde centramos nuestra atención” dice el doctor Woods jefe de la investigación. “Si el ruido de fondo es fuerte esto llamará nuestra atención y atenderemos menos a los alimentos”

Las papilas gustativas y el sentido del olfato son las primeras cosas que desaparecen cuando estás a 10.000 metros de altura, dice Russ Brown, director del servicio gastronómico de los vuelos de la aerolínea estadounidense American Airlines.

Entonces vemos que nuestros sentidos nos fallan cada vez que volamos y justo a la hora de comer puede que estemos siendo afectados por nuestra nuestra propia  mente.

¿CÓMO SE PRESIVEN LOS SABORES A 30.000 PIES DE ALTURA? Emanuel Zarlenga:

Piloto hace casi 30 años, aunque también chef con carrera internacional en cadenas de hoteles de lujo, comenta; “Un pasajero volando a una altura de 30.000 pies  percibe solo 30% de los sabores que percibiría a nivel del mar”, explica; “Por varios motivos; el ambiente seco de la cabina que produce un efecto de adormecimiento en la boca y degrada la percepción de sabores; el estrés por ruido, que es un estrés del que no nos damos cuenta, por los decibeles de los motores, que potencia lo dulce, disminuye lo salado, e intensifica la sensación de crocante”.

ESTUDIO SOBRE LA COMIDA EN ALTURA

Es el estudio de qué sucede con el ser humano a partir de los 30000 pies de altura, y como la percepción de los sabores se condiciona neurológica y ficticiamente al volar, provocando su degradación. A partir de allí, se realiza todo un trabajo para contrarrestar este efecto y que la experiencia, sea semejante a una experiencia culinaria a nivel del mar.

Para esto, se ha creado una matriz de vuelo de todos los ingredientes, sus componentes de sabor y textura, y su componente; estableciendo que técnicas culinarias, más la estación, resisten la altitud. Luego s creó los menús, con todo el trabajo operacional más todo lo que pasa en los aviones (como es el refrigerado, si es hielo seco; si tiene heladeras, como es la heladera) y como es la trazabilidad de los productos hasta que llegan al pasajero.

Queda a su criterio el razonamiento de estos enunciados, en donde vimos como las compañías ofrecen los servicios de catering y quizás implementen comidas que parecerían desabridas y sin sabor, o es la extraña sensación que desorientan nuestras papilas gustativas en las alturas. En su próximo vuelo usted lo va a experimentar, de ser así recuerde poner toda su atención a su comida.

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