La Cumbrecita es el primer pueblo peatonal del país. En sus rincones conviven paisajes de aguas serenas con opciones de aventura. Tiene también un floreado paseo de artesanos y alternativas gastronómicas. Completa la propuesta la calma nocturna de esta comuna, ubicada en el punto más alto de la provincia.

 

Situado a 122 kilómetros de Córdoba capital, La Cumbrecita es el primer pueblo peatonal de Argentina y toda Sudamérica. Quienes recorren sus caminos pueden reconocer el estilo alpino de sus casas, cabañas y tiendas, integradas a un entorno de pinares y arroyos.

 

El Río del Medio y su curso cristalino gobiernan este paisaje, interrumpido sólo por pequeñas cascadas y un gran puente que les da la bienvenida a sus visitantes.

 

Al ingresar, los viajeros se encuentran frente a su calle principal. Allí mismo deben dejar su vehículo, ya que la única manera de descubrir cada rincón de la comuna es a pie, sorteando grandes subidas y bajadas.

 

A través de esa misma vía, pueden conocer diferentes propuestas gastronómicas, inspiradas en una mezcla de las culturas centroeuropeas y criolla, con platos para todos los gustos. También, visitar un paseo de artesanías bordeado de variedades florales y un sinfín de coloridos ornamentos.

 

Qué hacer en La Cumbrecita

Luego de una caminata por la parte céntrica de La Cumbrecita, sus visitantes tienen la posibilidad de explorar su entorno y entrar en mayor contacto con la naturaleza.

 

Una de las primeras curiosidades que surge a lo largo de sus senderos, tras atravesar la Plaza de Los Pioneros, es la Capilla La Cumbrecita. Rodeada de arboledas y otros ejemplares de la flora local, su presencia le da un halo místico al bosque. Un estilo austero y sencillo completan esta postal imperdible de Córdoba.

 

Otro punto muy concurrido de este pueblo de la provincia es La Olla, donde grandes y chicos disfrutan de improvisados picnics y mateadas mientras aprovechan para refrescarse en las aguas cristalinas de esta formación natural.

 

De fácil acceso, resulta ideal para todo paseo casual alrededor del pueblo. Otra alternativa es recorrer el Lago de las Truchas, donde reina una serenidad que invita a descansar.

 

Turismo aventura en La Cumbrecita

En Cascada Grande, una de las atracciones más destacadas de La Cumbrecita, la naturaleza se manifiesta en su máxima expresión. Para alcanzar esta atracción, los viajeros deben atravesar un ascenso irregular, sorteando piedras bajo la sombra de antiguos árboles.

 

El escenario que descubren al final del recorrido es el de un arroyo abriéndose paso a través de una gran quebrada, con un salto de agua de 14 metros, y una olla de cinco metros de profundidad.

 

Quienes prefieren seguir alimentando su espíritu explorador, en La Cumbrecita también pueden participar de propuestas como el parque temático Peñón del Águila, que ofrece prácticas guiadas de senderismo, rápel, tirolesa y puentes colgantes; o de excursiones al Río Subterráneo de La Cumbrecita, una travesía que incluye la visita a un curso de agua oculto bajo piedras y cascadas.

 

Descansar en La Cumbrecita

Finalizadas las aventuras, o las largas caminatas alrededor de sus aguas, los visitantes de La Cumbrecita tienen la posibilidad de descubrir su calma noche, para descansar en hoteles o cabañas, o disfrutar de una cena acompañados por los sonidos propios del bosque.

 

En este destino de Córdoba, la caída del sol se convierte en una oportunidad única para visualizar el paisaje que ofrecen las luces del pueblo mezcladas con sus arboledas, relieves naturales y las casitas situadas a lo lejos, más allá de su calle principal.

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