Crédito foto: Liliana Terradas

La Casa Molino Pehuen-Co fue construida por el escritor bahiense Rubén Benítez, en homenaje al libro Don Quijote de la Mancha.

La Casa Molino Pehuen-Co fue construida por el escritor bahiense Rubén Benítez, en homenaje al libro Don Quijote de la Mancha.

Pero a principios de 2015, sus propietarios, el escritor Rubén Benítez y su esposa Elba Encinas, decidieron donar la casa y los terrenos de alrededor de la misma, al Rotary Pehuen Co.

Por tal motivo, en la Casa Molino Pehuen-Co funcionará la “Casa de la Cultura Hispana y la Amistad”, donde se realizarán conferencias, exposiciones temporarias de libros, pinturas y objetos coleccionables. Y además se espera construir en uno de los extremos de los terrenos, la sede del Rotary Pehuen Co, una biblioteca y un espacio para actividades múltiples.

Según se sabe, se mantendrá la construcción de la histórica casa molino de Pehuen-Co, solamente se añadirán una torre y un salón, con la fachada del Castillo de la Mota, es decir la fachada del castillo, donde Juana, apodada “La Loca“, estuvo prisionera por su profundo amor a su esposo Felipe, “El hermoso“.

Es decir que se pretende enfatizar la magia del romanticismo, la perseverancia y el amor, homenajeando a dos grandes historias, una verdadera y otra ficticia, como la de Quijote y su amada Dulcinea.

Sin lugar a dudas, la Casa Molino Pehuen-Co – y su futura ampliación- aportan cultura a la localidad, haciendo referencia a importantes referentes de la literatura universal.

Un poco de historia real

Felipe y Juana

Felipe I de Castilla “El Hermoso”

Rey consorte de Castilla. 26 de noviembre de 1504 – 12 de julio de 1506. Predecesor   Fernando II de Aragón. (Como rey consorte de Castilla). Fallecimiento 25 de septiembre de 1506. (28 años). Por su matrimonio con Juana, hija y heredera de los Reyes Católicos después de la muerte de sus hermanos los infantes Juan e Isabel.

Fue quien introdujo la casa de los Habsburgo en territorios de la actual España. El apelativo el Hermoso se lo dio el rey Luis XII de Francia. En 1501, Felipe y Juana viajaban hacia Castilla para ser jurados como príncipes de Asturias y se detuvieron en Blois. Allí el rey los recibió, y al verle exclamó: «He aquí un hermoso príncipe».

Juana I de Castilla, llamada «la Loca» (Toledo, 6 de noviembre de 1479-Tordesillas, 12 de abril de 1555), fue reina de Castilla de 1504 a 1555, y de Aragón y Navarra, desde 1516 hasta 1555, si bien desde 1506 no ejerció ningún poder efectivo y a partir de 1509 vivió encerrada en Tordesillas, primero por orden de su padre, Fernando el Católico, y después por orden de su hijo, el rey Carlos I.

Por nacimiento, fue infanta de Castilla y Aragón. Desde joven mostró signos de indiferencia religiosa que su madre trató de mantener en secreto.2​ En 1496 contrajo matrimonio con Felipe el Hermoso, archiduque de Austria, duque de Borgoña, Brabante y conde de Flandes. Tuvo con él seis hijos. Por muerte de sus hermanos Juan e Isabel y de su sobrino Miguel de la Paz, se convirtió en heredera de las coronas de Castilla y de Aragón. A la muerte de su madre, Isabel la Católica, en 1504 fue proclamada reina de Castilla junto a su esposo; y a la de su padre, Fernando el Católico, en 1516 pasó a ser la nominal reina de Navarra y soberana de la corona de Aragón. Por lo tanto, el 25 de enero de 1516, se convirtió -en teoría- en la primera reina de las coronas que conformaron la actual España; sin embargo, desde 1506 su poder solo fue nominal, fue su hijo Carlos el rey efectivo de Castilla y de Aragón. El levantamiento comunero de 1520 la sacó de su cárcel y le pidió encabezar la revuelta, pero ella se negó y cuando su hijo Carlos derrotó a los comuneros volvió a encerrarla. Más adelante Carlos ordenaría que la obligasen a recibir los sacramentos, aunque fuese mediante tortura.

“Su padre (de Felipe) n Don Quijote de la Mancha1 adquieren un marcado protagonismo los personajes femeninos2. Pero el más importante de todos ellos es, sin duda alguna, Dulcinea, motor de la acción principal: don Quijote es un caballero andante que lucha por y para su amada, la sin par Dulcinea del Toboso, modelo de dama tomado de las novelas de caballerías (según la idea del amor cortés, mezclada con las teorías amorosas neoplátonicas y petrarquistas), y en especial, de Oriana, la enamorada de Amadís. La necesidad que don Quijote tiene de una dama de sus pensamientos para llegar a ser caballero andante se pone de manifiesto ya en el primer capítulo del Quijote:

Un poco de historia ficticia

Don Quijote de la Mancha y su amada dulcinea – Don Quijote de la Mancha, de Rafael Gil. Año 1948.

“Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto nombre a su rocín y confirmádose a sí mismo, se dio a entender que no le faltaba otra cosa sino buscar una dama de quien enamorarse, porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma”.

En realidad, Dulcinea es una idealización de la rústica Aldonza Lorenzo, una labradora del Toboso, como se nos explicita en este otro pasaje:

¡Oh, y cómo se holgó nuestro buen caballero cuando hubo hecho este discurso, y más cuando halló a quien dar nombre de su dama. Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo ni le dio cata de ello. Llamábase Aldonza Lorenzo, y a esta le pareció ser bien darle título de señora de sus pensamientos; y, buscándole nombre que no desdijese mucho del suyo y que tirase y se encaminase al de princesa y gran señora, vino a llamarla «Dulcinea del Toboso» porque era natural del Toboso: nombre, a su parecer, músico y peregrino y significativo, como todos los demás que a él y a sus cosas había puesto (I, 1, p. 44).pactó su matrimonio con Juana de Aragón, la hija de los Reyes Católicos, en el marco de la Liga Santa que unió a la monarquía española con el Imperio, Inglaterra, Portugal, Nápoles, la república de Génova y el ducado de Milán contra las pretensiones hegemónicas de Francia en Italia (1495).

Como soberano de los principados feudales de los Países Bajos, fue un administrador competente y un soberano popular y amado, que supo conjugar los intereses de sus diversos territorios y demostró especial talento para plantear reformas y para dar tranquilidad y paz después de muchos años de convulsiones políticas.

“Su padre pactó su matrimonio con Juana de Aragón, la hija de los Reyes Católicos, en el marco de la Liga Santa que unió a la monarquía española con el Imperio, Inglaterra, Portugal, Nápoles, la república de Génova y el ducado de Milán contra las pretensiones hegemónicas de Francia en Italia (1495).

Estas dos historias de amor, una real y dramática como la Juana “La Loca” y Felipe “El Hermoso”, una que por no tener apego a la religión fue mal tratada y tratada de loca toda su vida, tanto por su s padres, los reyes católicos como a posteriori por su propio hijo Carlos I, un rey que fue poderoso, luego de borrar a Juana y a Felipe, que seguramente murió envenado por su suegro luego de procrear a los descendientes.

Y la otra historia, la ficticia, basada en experiencias humanas de don Quijote… o de Miguel de Cervantes, que muestra el modelo de mujer que a él más le gustaba, la labradora campesina…

*Foto Crédito: Liliana Terradas