Rosario se ubica sobre el margen del río Parana, curso de agua que está experimentando la mayor bajante en décadas. La situación es de extrema preocupación y en base a los datos que manejan desde el Instituto Nacional del Agua (INA) el panorama no es alentador para los próximos meses. El río es además, un fuerte capital para Rosario en términos turísticos, ya que las actividades náuticas son muy solicitadas por los turistas que visitan la ciudad.

«La bajante del río es preocupante, porque si bien por estos días las actividades náuticas y la pesca deportiva estuvieron frenadas por la pandemia, esta situación ya nos está afectando bastante en muchos aspectos», manifestó en diálogo con Turismocero.com, María Eugenia Díaz, Prosecretaria de la Asociación Rosarina de Agencias de Viaje (ARAV).

Esta semana el río Paraná registró en el área de Rosario el récord más bajo de altura con 0.2 metros, según reportó Prefectura Naval Argentina (PNA). Una bajante con estas características recién puede encontrarse en los registros de 1944.

«La mayoría de las excursiones que se ofrecen en Rosario son navegaciones, entonces si esto sigue así nos va a afectar en la oferta turística para quienes lleguen a la ciudad», señaló la referente de ARAV.

El turismo regional es solo una de las actividades afectadas por la abrupta bajante del río Paraná. A esa afectación negativa, se suma también la actividad de los buques que sirven a la agroexportación y, por ende, a la economía del país. Incluso acarrea problemas en la provisión de agua potable en las localidades que se abastecen de este curso de agua. «El 70% de las exportaciones del país salen por los puertos del Gran Rosario. La bajante resulta un perjuicio muy grande», alertan las entidades vinculadas al comercio exterior.

 

Por Patricio De Gaetano.

Redacción Rosario Turismocero.com

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