Florencia Lorenzo

En Guía Viajera entrevistamos a Florencia Lorenzo, actriz de «Yo soy Don Quijote de La Mancha» con dirección de Jorge Eines, dramaturgia de José Ramón Fernández y las actuaciones de Claudio Garófalo y Florencia Lorenzo. Una versión del clásico Quijote de Cervantes en la cual la «Balada para un loco» de Piazzolla aparece como una fusión singular, una llamada a un Quijote de Buenos Aires.
Todos los viernes a las 20 hs. en la Sala Inda Ledesma del Espacio Experimental Leónidas Barletta del CCC (Diagonal Norte 943, CABA).

 

¿Cuál fue tu primer viaje sola?

Recuerdo irme de vacaciones con mi mejor amiga y su familia a Capilla del Monte, tendría 16 o 17 años, y fue mi primer viaje sola. En realidad fue solo el trayecto en esa oportunidad, pero tengo muy presente esa sensación de decir, ‘ah! voy sola, voy conmigo’, y me gustó mucho. Después vinieron viajes sola para estudiar teatro y también por tomarle el gustito a esa experiencia, con mi familia tenemos una casita en la playa “La ginkga” y me gusta mucho escaparme sola o con mis perros, prender fuegos, leer, meditar, escribir, contemplar, caminar, imaginar. Ya lo decía Tarkovsky que “Hay soledades valientes, que parten de una decisión personal… “

¿Cuál es tu destino favorito?

Podría pensar en dos respuestas. Un destino favorito para mí siempre es el más amado por que ‘uno siempre vuelve a esos viejos sitios donde amó la vida’… para mí uno de esos lugares es Cabalango, un lugar mágico en la sierra de Córdoba. Mi papá fue un cordobés, un negro del río como nos gusta decirle, y volver a esos ríos y esas montañas es como ir a reencontrarse con algo que fue muy decisivo en mi esencia y en mi ser, algo conmovedor.

El otro destino favorito es uno al que nunca fui, un lugar desconocido, un lugar para descubrir. Ir por primera vez o incluso por única vez, esa es otra experiencia.


¿Dónde fue tu último viaje?

Mi último viaje por Argentina fue a Bariloche, a una cabaña que además es de mis primos, con vista al lago Gutiérrez, es de ensueño pero además es de ellos y la hicieron con tanto amor, y yo nunca había ido. Cuando llegué, lloré ¡no lo podía creer! tanta belleza, no podría describirla.

Mi último viaje afuera del país fue recorriendo México, donde aún me quedó mucho más por recorrer y además porque tengo amigas y amigos por visitar, así que espero volver pronto.

¿Qué cosa no puede faltar en tu viaje?

¡El mate! Aunque reconozco que si el clima es muy tropical lo muto a tereré, soy muy matera. Y tampoco es mi virtud economizar equipaje: libros, cuadernos, cosas para dibujar, el mat, cartas de tarot… a veces no uso nada y digo la próxima traigo menos, pero en general no lo logro.

¿Viajás mucho por trabajo? ¿A dónde?

El teatro me llevo mucho por Argentina, bueno ahora justo nos vamos a Rosario, pero también Santa Fe, Gualeguaychú, Córdoba, San Nicolás, Mar del Plata por supuesto. Son geniales los viajes de teatro, ir a ciudades pequeñas, como Ayacucho por ejemplo, tiene esa mística, es un acontecimiento, me encanta. Este Quijote va a viajar, iremos a España y estamos invitados al festival de EE.UU. Así que esperamos recorrer el mundo entero, con Rocinante y Rucio, el asno por supuesto.

¿Tenés alguna anécdota divertida de tus viajes?

Viajando de mochilera en Jujuy, queríamos hacer la experiencia en carpa pero claro, era invierno y nuestro equipamiento era básico, además fue hace muchos años en la adolescencia. Amanecimos y una de nuestras amigas dormía dentro de su bolsa de dormir cubierta de una capa de hielo. No podíamos dejar de reírnos. Otra muy divertida fue en Cuba, yo quería hacer la experiencia de los helados Copelia: en realidad los turistas van a unos puestos para turistas, pero la verdadera heladería es famosa por democratizar los valores y es como un comedero amplio, te sirven el helado en unos bowls plásticos y hay mesas compartidas para todos, el hecho es que a mi pesar no me gustó el helado, había muchísima gente y era todo bastante caótico, pero yo estaba frustrada y divertida a la vez por eso de cuando el ideal que uno tiene armado en su cabeza se cruza con lo real y lo sorprende. En fin, el helado lo disfrutaban todos, y a mí me gusta mucho el helado, todos mis viajes están atravesados por buscar y recorrer las heladerías de los lugares.

¿Qué extrañás de tu país cuando viajás?

Los vínculos. Humanos y animales. Abrazar, besar, conversar. Mi gente amada.

¿Qué destino te encantaría conocer?

Me encantaría ir a la India. Hace años mis amigas me regalaron una alcancía que es un Buda para ese viaje, y todavía no fui. Pero ya lo haré.

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