Los tripulantes de cabina (TCP) descartan ampliar la huelga que arrancó a las puertas del verano boreal.

La convocatoria acaba oficialmente este 7 de enero y, según avanzan fuentes sindicales a La Vanguardia, no habrá extensión de la misma (USO y Sitcpla claman contra el acuerdo de Ryanair y CCOO).

La movilización, que arrancó hace cerca de 200 días (24 de junio de 2022), se cierra sin acuerdo alguno entre la dirección de la compañía y los trabajadores.

Fuentes sindicales argumentan que “es imposible seguir con la protesta porque la empresa la está boicoteando”. Es más, aseguran que la Inspección de Trabajo ha emitido un informe en el que acusa directamente a la low cost de haber vulnerado el derecho a huelga (Ryanair responde a USO con un nuevo acuerdo con CCOO).

La movilización, convocada por ambos sindicatos, se inició con relativa fuerza, provocando cada jornada numerosos retrasos y cancelaciones puntuales.

Sin embargo, con el paso de los meses su impacto en la operativa de Ryanair fue decreciendo hasta ser prácticamente nulo.

Pese a los conflictos que ha tenido a lo largo de 2022 en varios países en los que opera, nada ha interrumpido el crecimiento de Ryanair.

La low cost ha cerrado 2022 con la cifra récord de 160,4 millones de viajeros, superando los 152 millones de 2019.

Artículo anteriorTurkish y un avión de campeones
Artículo siguienteUn clásico porteño cumple 73 años.