El concepto de “Aerolínea de bajo costo (low cost)” comenzó en los años setenta por la aerolínea americana Southwest con el único objetivo de ofrecer pasajes de avión baratos. Esto creó una situación en la que las compañías de bandera y líneas aéreas existentes, perdieran una parte de la cuota de mercado frente a estas compañías aéreas de bajo costo, debido únicamente a su capacidad de cobrar un precio más bajo que las aerolíneas tradicionales.

Este nuevo modelo arribó a nuestro país en el año 2018 con la esperanza de generarle la oportunidad a muchas personas de convertirse en pasajeros frecuentes, con tarifas más accesibles que las ya existentes, generando una fidelización con los mismos.

Sin dudas, este modelo ha revolucionado el mercado aeronáutico argentino. Las aerolíneas partidarias del mismo han arribado al país con tarifas más bajas y ofreciendo una experiencia de viaje diferente a la imperante en aquel momento. Esto ha generado un cambio en el paradigma que ha provocado que empresas protagonistas del sector, como Aerolíneas Argentinas, haya tenido que cambiar su estrategia comercial y los servicios que presta para competir con los jugadores que acaban de entrar en el juego.

Sin dudas estas aerolíneas llegan para responder la pregunta más importante:

¿Qué es lo que más le importa al pasajero?, LA TARIFA, el pasajero no desea abonar por conceptos que a veces ni siquiera conoce que es, solo desea efectuar un vuelo al menor costo posible y se conforma con llegar seguro a destino.

 

Más allá que el modelo  propuesto  es un hecho muy exitoso en otros países, en Argentina las aerolíneas Low Cost, como FlyBondi o Jetsmart, se encontraron con un mercado golpeado por una inflación  País muy inestable que rápidamente se vió reflejada en los costos que las empresas debían afrontar y comenzaron a elevar las tarifas de los tramos.

 

En busca de ganar competitividad en el mercado aerocomercial argentino y generar LA FIDELIZACIÓN CON LOS PASAJEROS, comenzaron a lanzar estrategias y la más conveniente fue el programa de membresía anual paga, la cual permite acceder a tarifas más económicas, descuentos y otros beneficios especiales.

Estas tienen un costo anual que oscilan desde los $999 y a los $2999, las cuales sirven para ser utilizadas hasta por seis personas, obteniendo descuentos de hasta 25% en tickets y accediendo a beneficios en venta y pre-venta de pasajes aéreos.

Este tipo de membresías son quizás las más famosas, conocidas e identificables en el marketing de fidelización. Y lo son por sus efectivos y medibles resultados. Bien implementadas, estas estrategias dan tracción al consumo y se miden en términos concretos de facturación.

Por lo cual, termina obteniendo una estrategia de fidelización exitosa ya que como pasajeros, las aerolíneas Low Cost te seducen con la oportunidad de sumarle descuentos a una tarifa más baja y diversos beneficios a la hora de volar, en comparación de las ofrecidas por aerolíneas tradicionales. Mientras tanto, ganan generando volumen seguro de suscripciones anuales, de descuentos que ya se encuentran contemplados en los costos.

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