Regresa el complejo de casas históricas y señoriales más emblemático de Tenerife pero con nuevas medidas sanitarias y fomentando la filosofía Slow

El viaje al pasado canario por estas tres casas – La
Casa de Los Balcones (Casa Fonseca, S.XVII), Casa Palacio Lercaro (Casa Ponte
Fonte, SXVII) y Casa Eladia Machado (Casa Molina S.XVI)– vuelve a ser posible
con las medidas de seguridad entre visitantes y empleados entre las que se
encuentran el obligado uso de la mascarilla, la desinfección de las manos y el
distanciamiento físico.

Entre las medidas de acceso y con el fin de evitar
aglomeraciones, el público tiene a su disposición el servicio de venta online
de los tickets a través de la web www.casa-balcones.com.

Ante el cambio de comportamiento y los nuevos patrones
de consumo de los clientes, el Conjunto Histórico de La Casa de Los Balcones
comenzó a finales del 2019 a desarrollar sus actividades alineadas con la
filosofía Slow, con el fin de fomentar este nuevo imaginario y potenciar el
consumo local para favorecer la economía de pequeños comercios y artesanos locales.

Después de estos meses de confinamiento, este conjunto
de casas históricas y señoriales, reabre sus puertas y continúa con la labor de
seguir ofreciendo productos y servicios de consumo responsable.

La Casa de los Balcones ha realizado cambios en el
modelo de negocio, transformando el concepto que se tenía de la misma como
tiendas de souvenirs, a un enclave de turismo cultural que ofrece experiencias
en sus tres casas señoriales, para que los clientes las vivan de una forma
relajada y disfrutando conscientemente de la magia de las mismas y del entorno
que las rodea.

Siguiendo esta línea, y la del municipio de La Orotava -que este año se ha sumado a
la red de Turismo Internacional de Ciudades por la Calidad de Vida CittaSlow-,
el Conjunto Histórico de La Casa de Los Balcones, aboga por este nuevo
paradigma, centrándose en el fomento del conocimiento de la cultura local, la
buena convivencia de la comunidad local con el turismo, así como la implicación
en la protección de la herencia cultural y tradiciones culinarias, a través de
la oferta gastronómica canaria de buena calidad.

  • Olfato:
    Mientras se pasea por CLB, llegan olores característicos de la vida rural y se
    percibe la historia que embriaga la Villa de La Orotava (el tueste del gofio de
    los molinos de los alrededores, el olor a la madera de Tea, un buen plato
    típico canario).
  • Gusto: La
    gastronomía canaria y el vino local son un placer para el paladar. El visitante
    tiene la oportunidad de saborear una variedad de platos elaborados con producto
    local y también puede probar los mejores vinos de producción local.
  • Oído: El
    canto de las aves, el sonido del agua que corre a través de sus canales, los
    cantos canarios y los instrumentos que tanto nos identifican, se convierten en
    los atractivos auditivos más preciados por los visitantes.
  • Vista: La
    Casa de Los Balcones se ubica en una zona privilegiada. Los paisajes que la
    rodean constituyen un poderoso atractivo para los visitantes. El Valle de La
    Orotava
    siempre se ha caracterizado por su impresionante paisaje coronado
    por el Teide, por su abundancia de aguas, sus hermosos jardines y su
    agradable clima. Además, la arquitectura propia de las casas ya son parte del
    atractivo turístico, por su historia y el aire señorial que se respira al
    pasear por las calles.
  • Tacto: el
    barro recién hecho para elaborar las cerámicas, los calados, la madera de Tea y
    la resina que desprende después de cuatro siglos de construcción de la casa,
    son, entre otros, razones de gran interés para visitar las casas.

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