La edición número 60 del carnaval de Aruba, uno de los más antiguos del Caribe, comenzó este 25 de enero con las celebraciones del cumpleaños del líder de la independencia arubiana, Betico Croes, y se extenderán hasta el fin de semana anterior al miércoles de ceniza.

En Aruba la música juega un papel fundamental durante estas festividades donde el Calipso y el “Roadmarch”, géneros típicos e introducidos por inmigrantes de las colonias británicas, tienen un rol primordial.

Todos los años en los concursos oficiales de estos géneros, que están dentro de la programación del certamen, son estrenadas diversas canciones que se convierten en los himnos no oficiales de la temporada y que tienen como objetivo dar energía y ritmo a la fiesta.

Aunque el origen del Calipso es africano, con el paso del tiempo el ritmo ha ido dando un giro más local hasta convertirse en la música insignia de la isla. Por otro lado, los desfiles son acompañados por bandas musicales que dan ritmo a la marcha, utilizando instrumentos de aire para crear un ritmo recordable. Aunque algunos grupos cuentan con un cantante, este no tiene el rol principal, pues lo importante es que los asistentes bailen.

El final del carnaval de Aruba se da en Oranjestad, con la quemada del Rey Momo, que tradicionalmente es el símbolo de la destrucción del espíritu de celebración y finalización de las festividades, e inicio de la época de reflexión.

Artículo anteriorCHAPELCO RECIBE AL ROC DE LOS ANDES
Artículo siguienteVILLARINO Y PATAGONES EN LA TEMPORADA