Aprender a bucear es, ni más ni menos que, recordar nuestra primera experiencia sumergidos. Y cuándo fue eso? En el vientre de nuestra madre, así de sencillo y poderoso. Quienes enseñamos a bucear sabemos que lo que debemos hacer es hacerle recordar a nuestros alumnos, lo bien que se sentía que el agua nos rodeara.

Aquí te mostramos algunos beneficios de aprender a bucear pero lo mejor, es ponerlo en práctica.

¿Qué sentimos al bucear?

Ni bien sumergimos el cuerpo en el agua, sentiremos una sensación de ingravidez que nos llevará a la segunda sensación, la de libertad.

Aprender a bucear te hará sentir la misma libertad que experimentarías si pudieras volar. El moverte en 3 dimensiones hace la diferencia y es eso justamente, lo que te hará querer más y más.

No podrás bucear sin antes tomar un curso que te permita “aprender a bucear” en forma segura y divertida. A nuestro cuerpo le suceden cosas bajo el agua y es ese curso el que te enseñará a manejar esas situaciones y poder lidiar con ellas.

 

 

10 beneficios de aprender a bucear

Sabías que aprender a bucear traerá beneficios a tu salud y te conectará con la naturaleza? Aquí te detallamos sólo algunos de los beneficios.

Aumenta el bienestar emocional: las conexiones emocionales positivas que el agua despierta en nosotros los seres humanos, son sorprendentes. Entonces, los beneficios de aprender a bucear no quedan en lo físico, son abarcativos para mente y cuerpo.
Mejora el sistema respiratorio y cardiovascular: trabajarás el ejercicio de la respiración consciente, ampliando tu capacidad pulmonar. Tu cuerpo en inmersión estará más oxigenado y tus músculos lo agradecerán.

Ayuda a liberar el estrés: todas las técnicas de meditación y relajación empiezan con una buena respiración. Mediante la respiración consciente que realizarás en la inmersión, tu mente estará atenta y presente en cada inhalación y exhalación. Esto garantiza que el estado de relajación que alcanzarás te liberará del estrés que acarreas en tu día a día.

Mejora la capacidad de concentración: Sólo estar concentrado en el momento presente y en tu respiración, te garantiza un estado de concentración saludable que te llevará a disfrutar del momento.

Buen ejercicio físico que aumenta tu fuerza y flexibilidad: Moverse bajo el agua demandará de tí cierto grado de esfuerzo. Te estarás moviendo en tres dimensiones y abriéndote paso en un medio más denso que el aire por lo cual, bucear aumentará tu resistencia muscular y tu flexibilidad.

6.Visitas lugares fantásticos: El visitar cualquier fondo marino ya es algo maravilloso, si le agregamos que al bucear tendrás la posibilidad de conocer nuevos países, ciudades, culturas y todo esto por el placer de bucear, la actividad ya pinta fascinante verdad?

Harás amistades duraderas: las estadísticas indican que quienes han sido compañeros de buceo al comenzar a bucear, crean un vínculo duradero y feliz. Tengamos en cuenta además que, al bucear en diferentes puntos y países, siempre conocerás gente nueva en las operaciones de buceo, gente que comparte tus mismos gustos y aficiones, tu pasión por bucear.

Conexión con la naturaleza: ningún deporte te deja tan dentro del seno mismo de la naturaleza salvaje y libre como el buceo. Si eres un buceador curioso y dedicado, en cada inmersión aprenderás algo nuevo, conocerás la flora y la fauna de ese punto de buceo y de seguro será distinta a la del próximo punto de inmersión.

Sensación de libertad absoluta: bucear es como volar. Cuando visites una pared y te asomes a su cornisa sentirás la necesidad de extender tus brazos. Porque al bucear sentirás eso, que vuelas en un “cielo de agua”, será como moverte sin tocar el piso y la sensación es simplemente fantástica.

Aumenta tu confianza y autoestima: cuando tu instructor de buceo enumera la lista de destrezas que llegarás a dominar en tu curso para aprender a bucear, pensarás: “¿y esto de qué va? ¿cómo podré yo hacer todo esto?. ¿Sabes cómo? incorporando los ejercicios de la mano de tu instructor y con la repetición, estos ejercicios serán destrezas. Ganarás en autoestima y confianza en ti mismo, lo que te decimos es tan cierto como que no podrás dejar de bucear nunca e irás por más.

 

 

 

 

¿Qué debes saber antes de empezar a bucear?

Aprender a bucear es sencillo, y aquí van unos consejos que no deberías dejar pasar para aumentar tu disfrute y aventura al máximo.

No te quedes con dudas: Durante tu curso, sácate todas las dudas con tu Instructor de Buceo y en los momentos previos a cualquier inmersión, asegúrate de saber bien qué se espera de tí allí abajo. Recuerda que comunicarte bajo el agua no es tan sencillo. Esto aumentará tu seguridad y bienestar.

 

Que tu primer día de buceo sea bueno: Elige un día de buenas condiciones climáticas. La existencia de olas y corrientes puede complicar tu primer día bajo el agua. Siempre podrás comunicarle esto a quien conduce una operación de buceo.

Siempre respira: lo aprenderás en tu curso pero no está de más recordarlo. Cuando respiras desde un regulador mientras buceas, nunca debes contener la respiración. La misma debe ser pausada, con calma y continúa.

Deberás seguir tu instinto: si no te sientes seguro de querer sumergirte, si algo en tí te indica que no deseas hacerlo, toma la chance de no hacerlo y seguir tu instinto. Comunícate con tu instructor o divemaster.

El fondo estará para mirarlo y aprender: manejando la flotabilidad correctamente como aprendiste en tu curso de Open Water Diver, no será necesario tocar el fondo. Recuerda que con un golpe de aleta, podrías hacer mucho daño al ecosistema. Más allá de eso, allí puedes encontrar organismos urticantes que no deberías tocar por tu propia seguridad.

Vuelve a la superficie lentamente: como aprenderás en el curso, luego de tu experiencia submarina, deberás volver a la superficie en forma lenta, ascendiendo en forma mucho más lenta que las propias burbujas que exhalas.

Muévete lo menos posible: estarás inmerso en un medio 800 veces más denso que el aire. ¿Crees que apurándose podrás “ganarle” al agua? Pues no, sólo lograrás cansarte y perderte cosas maravillosas de ese fondo marino.

Cuida tu estado físico y mental: Un buen estado físico y la actitud correcta son esenciales para que tus buceos sean increíbles y quieras volver por más. Tu buceo debe ser relajante pero para ello deberás tomarlo con calma y estar preparado.
Chequea tu equipo siempre: como verás en tu curso, el chequeo previo a la inmersión es parte del buceo en sí mismo. Chequea tu equipo y realiza un chequeo cruzado con quien te acompañe en la inmersión.

Conviértete en el compañero que todos querrían tener: Bucear en compañía es parte del “a-b-c” de una buena inmersión. Estar atento a tu pareja, saber donde está en cada momento y no perderse de vista son prácticas que harán de ti un excelente compañero de buceo. No dejes de asistir al curso de Rescue Diver donde aprenderás más sobre cómo ser “el mejor” de los compañeros.

Lo que necesitas para aprender a bucear.

En general todo el mundo puede aprender a bucear. Existen ciertos impedimentos de salud que pueden ser permanentes o transitorios. Una afección que impediría de forma permanente que bucees es haber sufrido un pneumotorax espontáneo, un ejemplo de impedimento transitorio es estar esperando un bebé o sufrir una crisis asmática.

Será necesario que presentes un certificado médico en el que el profesional de la medicina exprese que puedes sumergirte y bucear con equipo SCUBA, esto es, respirando desde un regulador de buceo. La edad mínima para participar en un curso de nivel internacional son 10 años y, hasta los 14 el buceador será considerado Junior y tendrá ciertos requisitos de profundidad que deberá cumplir. Pasada esa edad, los límites de profundidad vienen dados por cada curso que el buceador decida tomar.

Según sea la escuela que elijas para aprender a bucear, será el equipo que necesites ya sea rentar o comprar. Eso va a variar, debes informarte con anticipación. En general, para empezar un curso no es necesario adquirir equipo, salvo que el centro de buceo indique lo contrario ya que en la mayoría de los casos, los equipos son provistos (de pago o gratuitamente) con lo cual el buceador sólo deberá ocuparse de prestar atención, leer el manual correspondiente con sus videos y exámenes, y realizar las prácticas que su instructor indique.

 

 

 

En resumen…

Toda persona que tenga la actitud y el deseo de aprender a bucear, podrá lograr su sueño. No es algo imposible sino todo lo contrario: es la forma de acercarse a una vida saludable y llena de aventuras submarinas. Elegir un buena buena escuela de buceo es la clave, informarse sobre el tipo de metodología que utilizarán para formarte y asegurarte de que tu

credencial sea internacional harán que el aprender a bucear te acerque a una actividad que incorporarás para siempre a tus días. Tus vacaciones cambiarán, y tu vida mejorará con todo lo antes dicho al acercarte al mar.

Artículo anteriorLanzamiento de la novela «LO INEVITABLE», ópera prima de María Belén Cura
Artículo siguienteLa Madonnita. Una taxidermia muy especial