Visitamos Antigua que por sus monumentos es hoy una ciudad museo, y ha sido incluida por UNESCO en el Patrimonio Mundial de la Humanidad y esta situada a  45 kilómetros de la capital del país llamada la Nueva Guatemala de la Asunción. Otrora capital del imperio español en centroamérica.

Antigua esta rodeada de volcanes para evitar las posibles invasiones piratas de otros reinos ajenos a España. Tiene construcciones civiles, religiosas y particulares, propias para climas templados de dos estaciones una seca y otra de lluvias, que mantienen siempre un panorama verde, propio de la piedra de jade y las plumas del ave mítica llamada Quetzal y sus árboles que da significado al nombre Guatemala.

La ciudad fue trazada bajo parámetros urbanísticos renacentistas a manera de damero romano, obteniendo manzanas perfectamente cuadradas, planificándose desde aquel entonces el crecimiento futuro de la ciudad.

Antigua, fue levantada con un sentido ritual para recapitular la idea de “Glorificar a Dios. Esta idea se materializó al dejar el recuadro central de la ciudad sin ninguna construcción, donde tendrían lugar los eventos más importantes de la sociedad. Este lugar es ocupado actualmente como parque principal de la ciudad, cuenta con una fuente en su centro rodeada de centenarios sauces y otros árboles, en medio de jardines perfectamente cuidados donde nunca faltan grupos de gente en busca de descanso y aire fresco.

En derredor de este gran patio central se encuentra la impresionante Catedral estrenada en 1680, en cuyo frente puede apreciarse una pulida técnica de estilo renacentista y barroco. Al sur encontramos el edificio del Real Palacio, destinado a los representantes de la monarquía española. Al Oeste se encuentra el llamado Portal de Panaderas, formado por un enorme corredor externo de madera propio para el comercio local. En el norte se encuentra el Palacio del Ayuntamiento, que representaba la sede del poder  local de la ciudad.

Los bloques sucesivos de la ciudad están constituidos por edificios religiosos, civiles y casas particulares cuya cercanía al sitio descrito anteriormente delataba en alguna medida su posición económica y social en los tiempos de esplendor de la ciudad.

El sentido ritual de la ciudad también determinaba circuitos especiales para el culto religioso y visita a las iglesias de la misma.

El convento de Santa Catalina fue de clausura para monjas. Esta institución se estableció en 1609. El templo se inauguró el 15 de septiembre de 1647. Y en 1694 se concluyó la construcción del arco o puente sobre la calle que servía para comunicar el convento con la huerta y los jardines. Hoy un símbolo de la ciudad.

En contraparte son muy alegres y bulliciosos sus zonas de mercado en donde se encuentran todo tipo de comestibles que alternan con tejidos, joyas, vestimentas para las danzas rituales y ornamentos. Una ciudad que a pesar del avance y la comodidad de una sociedad moderna, ha logrado conservar su autenticidad como sito histórico del Nuevo Mundo.

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