DESTINOS

UNA COSTA CON MARES Y NAUFRAGIOS

Aquellos mares obstinados que en el pasado embestían sin descanso los cascos de los navíos, hoy celebran con espuma la presencia en la orilla de aquellos que no lo lograron. Los Naufragios.


Nos referimos a la Costa Atlántica desde la Bahía de Samboron  hasta Punta Médanos, en la provincia de Buenos Aires. Para los amantes de la historia de los mares, los naufragios y otros pormenores, el turismo de navíos hundidos es muy entretenido, porque detrás de todo naufragio se tejieron mil historias, algunas ciertas y otras, que literalmente se convirtieron en leyendas.

Se trata de vestigios de embarcaciones que hace tiempo fueron abandonados por sus náufragos y que en la actualidad se muestran socavados a la vista de los visitantes. En las siguientes líneas te presentamos algunos naufragios que vale la pena visitar.

Westbury, Necochea

Corría el año 1924 cuando el buque, de origen inglés, fue sorprendido por un temporal mientras se dirigía a Bahía Blanca. Los embates del mar hicieron que los tripulantes perdieran el control del navío y causaran el averío de sus máquinas. Tal escenario obligó al Westbury a seguir el destello del Faro Quequén, pero poco pudo hacer cuando fue arrastrado hacia la orilla donde terminó encallado. El navío fue abandonado y luego desmantelado. Hoy en día se pueden apreciar de cerca sus vestigios en la orilla.

Monte Pasubio, Necochea

Era un vapor italiano de casco de acero construido en el año 1920, bajo el mando de Caetano Maresca. Se dirigía hacia el puerto de Bahía Blanca pero tras luchar con un temporal encalló en la costa de Quequén en 1924. Fue desguazado, pero aún se observan con marea baja su eje y las palas de la hélice. Algunos de sus tripulantes se quedaron en la ciudad y formaron familia. Su figura dio origen al balneario Quequén Monte Pasubio.

Her Royal Highness, Las Toninas y San Clemente del Tuyú

Construido en 1865 en Quebec, Canadá, por uno de los más afamados armadores de buques de esa época, “Her Royal Highness”, cuya traducción es Su Alteza Real, varó en un banco de arena al sur de San Clemente del Tuyú el 14 de Marzo de 1883, generando una insólita situación en el intento de rescate: una corte naval celebrada en Buenos Aires suspendió al capitán George por tres meses. Hoy sus cuadernas se asoman de las aguas a 300 metros de la costa.

Margaretha, Mar de Ajó

Barca alemana que misteriosamente apareció abandonada en la playa a fines de septiembre de 1880. La posibilidad de un crimen cometido a bordo o que el siniestro haya sido intencional, fueron algunas suposiciones ante el inmediato desembarco de los tripulantes que fueron recogidos en alta mar por otro barco en el cual regresaron a Alemania. El incompleto contorno de cuadernas de Margaretha emerge esporádicamente de la arena en las playas de la actual Mar de Ajó.

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